ALTERNATIVA ORGÁNICA PARA EL TRATAMIENTO DE VARROA DESTRUCTOR: BIOTAB

La Varroa destructor es el principal problema sanitario apícola en Chile, y es también el que causa mayores daños económicos. Según el diagnóstico realizado por el Nodo Apícola RM a principios del año 2007, en la Región Metropolitana la Varroa destructor ha sido detectada alguna vez en el 88,9% de los apiarios.
La bibliografía internacional muestra que su presencia causa el debilitamiento de la colmena, con la consecuente reducción en la productividad o muerte de la colmena. Respecto a su efecto en los rendimientos de miel de la colmena, los antecedentes bibliográficos son contradictorios, y depende del nivel de infestación.
Durante los dos primeros años de ataque probablemente la pérdida productiva sea muy baja, pero cuando hay un promedio de 10 a 15 varroas por 100 abejas, las pérdidas en producción de miel se estiman en un 20%.

Los estudios si son claros en mostrar que las pérdidas de colmenas durante el invierno son mayores en los apiarios con infestación de varroa que en aquéllos no infestados. Mientras las pérdidas naturales en un invierno normal son de un 10%, las pérdidas en las colmenas con varroa alcanzan un 30%. Además, al comparar la mortalidad entre colmenas con varroa que son tratadas de aquéllas que no son tratadas, se observa que las primeras presentan entre un 30% y un 50% menos de mortalidad. Es por ello que los países que han sido afectados por la Varroa han visto disminuir significativamente el número de colmenas, que fue el caso de Chile en los primeros años de presencia del parásito. Estimaciones no oficiales señalan que cerca del 40% de las colmenas se perdieron y eso incluyó al 100% de las rústicas. Sin embargo, como ocurre en la actualidad en Chile, las pérdidas de colmenas durante el invierno no son tan evidentes debido a la reposición que efectúan los mismos apicultores durante la primavera.

En Chile la Varroa destructor está presente desde 1993. Sin embargo, las alternativas de control con productos químicos autorizados son escasas y de alto valor (en promedio US$5 por colmena por temporada).

El control con productos orgánicos ha surgido como una alternativa efectiva, de bajo costo y hasta el momento considerado inocuo para el consumo, aunque en los mercados más exigentes se han establecido límites de residuos para estos productos en la miel.

Paralelamente en Chile se han realizado esfuerzos aislados en el desarrollo de estrategias de aplicación de productos orgánicos. Sin embargo gran parte de estos esfuerzos han sido hechos por los mismos apicultores quienes han llegado a sufrir importantes pérdidas de colmenas en sus aplicaciones, al adaptar de forma errónea pautas de aplicación que han sido desarrollados de acuerdo a la realidad de otros países y al desconocer todas las variables que se deben tener en consideración al momento de realizar las aplicaciones.

Uno de estos esfuerzos ha sido desarrollado por el Ingeniero Agrónomo Alberto Poch, quien junto a Hubert Schuhleitner de Austria, se propusieron el desafío de desarrollar un producto eficiente y seguro, en base a ácido fórmico debido a las siguientes ventajas de este producto orgánico:

- Es un producto orgánico recomendado para la producción de Bio Miel.
- No ha creado resistencia.
- Es el único producto que puede penetrar los opérculos y matar a los ácaros al interior de las celdas con cría operculada.
- No contamina miel o cera.
- No afecta la salud de las abejas.

Como resultado de la investigación se diseñó y construyó una línea de producción automatizada que permite incorporar el ácido fórmico al 85% en un material de soporte de muy lenta liberación del gas, obteniéndose así un dispensador fabricado en base a substancias naturales biodegradables. El dispensador así obtenido presenta la característica muy especial de no absorber la humedad ambiental, lo que lo hace ser efectivo aún en condiciones invernales de baja temperatura. El producto fabricado es un dispensador orgánico de ácido fórmico, cuyo nombre comercial es BIOTAB.

La planta, que fue diseñada y fabricada completamente en Chile, se ubica en las instalaciones de Colmenares Santa Inés S.A. en Curicó.

La eficiencia de BIOTAB también fue evaluada en distintas zonas geográficas para determinar si las condiciones diferentes de sitio (tales como temperatura, humedad relativa, velocidad del viento, etc.), afectaban el patrón de evaporación de ácido fórmico. Los resultados mostraron que el comportamiento del producto es estable y no es afectado de manera significativa por las condiciones ambientales de los 4 sitios comparados.

Dirección: Carretera 5 Sur, Km. 182 – Curicó, Chile.
Tel: 056-75-380776 - Fax: 056-75-380775 - Email:
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